La diferencia básica entre el Limit y el No Limit Hold’em se relacionan con la posición en la mesa y el valor de las manos. En NLH la posición en la mesa pesa más en el juego que en Limit: en NLH la posición en la mesa puede hacernos ganar la ronda, mientras que en Limit nos ayudará, en el mejor de los casos, a ganar algo más de dinero. Con respecto a las cartas, las parejas altas y las combinaciones altas tienen más valor (en sentido simbólico) en NLH.
- Jugando NLH solamente es aconsejable ver sólo entre un 20 y un 30% de las manos iniciales. Esto significa que con cartas como AJ, 10-K y 10-Q pasaremos, según la posición de la mesa en que nos encontremos (temprana, intermedia, última, respectivamente).
- Es conveniente elegir mesa en la que tengamos, por lo menos, 2 oponentes más débiles que nosotros.
- Las apuestas más convenientes son check o call, salvo que la situación amerite un all-in, pero esto ocurrirá excepcionalmente.
- Debemos evaluar rápidamente a nuestro oponentes (en la primera mano), para determinar la mejor estrategia.
- Cuando un oponente hace una subida o juega en forma agresiva, es mejor ser cauteloso: difícilmente esté faroleando.
- Nunca debemos: ver una apuesta si nuestra mano no es buena; apostar por encima del bote (mucho riesgo, poca ganancia); jugar muchas manos iniciales; apostar todo en una mano cuando en la mesa se están haciendo apuestas fuertes.
- Con parejas o combinaciones fuertes (AA, QQ, AK, AQ) conviene subir y re-subir, para obligar a pagar para ver a los que no tengan tan buena mano.
- Si vamos a sostener una mano, mejor que sea buena. Sostener manos marginales en NLH puede ser muy caro.
- Nuestras subidas deberían estar entre el 70 y el 100%, o entre 4 y 6 veces la ciega grande.
- Los jugadores débiles ayudan a engrosar el bote: es preferible apostar cautelosamente y esperar que pasen, a alejarlos con apuestas agresivas.